SALUD Y BIENESTAR
La dieta de la Edad de Piedra
Enero es el mes de las dietas. La mayoría de las personas quieren adelgazar después de los excesos de diciembre y del año nuevo. La dieta "prehistórica" adelgaza, pero con alimentos naturales hasta donde se pueda. Productos que sean de "cacería", "pesca" o de "recolección". De manera que se dice adiós al arroz, al maíz, trigo y a las harinas. No se deben comer frijoles, papas ni pan. No a la leche y sus derivados como el queso y el yogurt. La idea es reducir todos los carbohidratos.
Adaptando la dieta al presente, podremos comer proteínas como las carnes, preferiblemente de cerdo y cordero, productos del mar y de los ríos especialmente el pescado, aves como el pato o el pavo y el pollo alimentado sin hormonas.
Estas proteínas debemos acompañarlas con todo tipo de verduras mientras dure la dieta, tales como cebolla, zanahoria, champiñones y distintos hongos, lechuga, repollo, acelga, espinaca, coliflor, brócoli, calabacín, tomate, pimentones, berenjena, pepinos, jalapeños, espárragos, rábanos, cebollín, calabazas, remolachas y aguacate, entre otros.
Los carbohidratos debemos tomarlos fundamentalmente de las frutas como el melocotón, ciruela y albaricoque, ricas en magnesio, potasio, hierro y calcio. Los cítricos que contienen vitamina C, el melón, fresas y el kiwi.
Las frutas amarillas como la lechosa y el mango nos suministran betacarotenos muy buenos para fortalecer el sistema inmunológico. También debemos comer la mandarina, el níspero, la guayaba, la guanábana y el cambur. La proporción por comida es 45 por ciento proteínas animales, 30 por ciento vegetales y 20 por ciento frutas. Deberá perder unos 3 kilos por semana.
¡Buena suerte!
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